Sin duda los seis pueblos de Francia que nos enseñan, en verdad se contemplan autentica-mente medievales, las fotos son estéticas y agradables, reflejan demasiada tranquilidad y destellan Soledad, da la impresión que nadie se mete a los lagos a nadar; el punto es, ¿cómo se las ingenian en un País del Primer Mundo, para lograr vivir apartados? aunque cerca de la Modernidad.

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